 |
El 8 de marzo de 1936, las turbas
asaltaron la iglesia de Santa María destruyendo numerosas
obras de arte entre las que se encontraba la imagen de la Virgen
de los Dolores de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús
Nazareno, Regidor Perpetuo de la ciudad de Cádiz. Tras
la Guerra civil, el insigne escritor gaditano José María
Pemán encargaría a Vassallo la realización
de una Dolorosa que viniera a ocupar el lugar de la anterior.
Al ser una imagen de vestir, sólo creó el rostro
y las manos. Comparándola con imágenes de otras
cofradías, observamos claramente en el rostro cómo
Vassallo se aleja del habitual barroquismo y dramática
expresión de muchas vírgenes andaluzas. Más
bien se acerca a la sobriedad y recogimiento castellanos, de
otro lado bien conocidos por él. La imagen mira hacia
arriba con expresión de dolor profundo y contenido y los
brazos se abren en señal de plegaria y lamento. Destaca
la belleza de las manos, delicadas y blandas de modelado, pero
sin llegar a perder nervio y riqueza de perfiles.
Todo ello conforma una hermosísima y sencilla imagen
de estilo muy personal, que cada Jueves Santo procesiona por
las calles gaditanas provocando el fervor de miles de fieles.
|